Ayer estuve en el congreso este de historia de las mujeres. Un toque aburrido (hoy falté) pero mañana voy a tener que estar allí toooodo el día. Bueno. Quería postearles una anécdota que contaron en un panel. Aquí va.
Resulta que la propuesta del panel era que mujeres con experiencia en la gestión universitaria pudieran revisar su trayectoria a través de las siguientes preguntas:
¿Alguna vez fuiste discriminada por ser mujer? ¿Cómo ejercés el poder?
¿Tu familia te apoyó en tu profesión? No pongan esa cara, yo no redacté las preguntas...
Bueno. Una de las mujeres del panel, decana de Ingeniería, contó una anécdota muy tierna. Decía esta señora que su familia siempre la había apoyado en su elección profesional, a pesar de que le implicara estar ausente de su casa todo el día. Además, a ella no le gustaban las tareas domésticas asi que... Pero que una mañana, mientras intentaba hacerle sin éxito una perfecta cola de caballo a su hijita de cinco años, se le vinieron todas las dudas encima cuando ésta le dijo:
Mamá, vos que hacés tantos cursos
¿por qué no hacés un curso de colitas?
Nadie se animó a interpretar las palabras de la solemne niña, que me gusta imaginar como esta que encontré en Google
Pauli