Voilá, queridas!
Les cuento mi breve paseo por las costas del Uruguay, modestamente de Colonia del Sacramento. Colonia es una ciudad fundada allá por 1600, y pasó de manos de los españoles a los portugueses y vice versa como 6 veces (guerras mediante). Tiene una parte vieja muy bonita y el sol se pone en el mar. Hace calor y el Río de la Plata está limpísimo y cristalino. Abundan los sauces llorones y la edificación vieja.
Con Carolina, mi amiga, paramos en carpa cerquita de colonia. A la noche del sábado llovió y el domingo salió el sol; estuvimos en la playa y caminando. Tomando aire eucaliptado y puro, de ese que escasea en Buenos Aires. No me compré nada memorable. Se me pegó el ritmo amigable y pausado de nuestros vecinos uruguayos que van por la calle con el mate en la mano.
Me llevé para leer una novela de Silvina Bullrich, mi escritora fetiche por el momento, la adoro. La novela se llama Mañana digo basta ¿no es un título genial?
Es sobre una mamá con tres hijas que la critican porque ella decide irse de vacaciones sola a La Paloma (una playa cerca de Colonia). Una novela divertida, que terminé de leer hoy.
Bueno, tengo pequeñas anécdotas que me da fiaca escribir. Pero lo que les consigno es lo fundamental. Un beso a las cuatro, y a los tres maridos.
Pau
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