Hace muucho mucho tiempo
en un lugar muuy muuy lejano
había alguien exactamente igual a mí;
igual de flaco y de gordo
igual de alto y de bajo
igual de un lado y del otro
igual de color y de olor
igual a mi yo de ayer, de hoy y de mañana
Ese alguien, un día de mucho calor (porque sus navidades también eran en verano)
escribió una carta, con una letra igualitita a la mía
y con unos dibujos de trazo idénticos a los míos.
En la carta, pedía que todos los días fuese navidad
para pedir y pedir sin parar, para recibir regalos sin cesar.
Esa noche amaneció en la mañana de ese día: el mismo día,
la misma ropa, la misma edad, el mismo olor y la misma misión de escribir esa carta tan largamente planeada durante un año. Aquel había comenzado con el regalo de navidades pasadas el cual había perdido su interés nomás pasaron unos días.
Entonces, otra vez, hace muucho mucho tiempo, ese mismo día,
en un lugar muuy muuy lejano
alguien exactamente igual a mí,
igual de flaco y de gordo
igual de alto y de bajo
igual de un lado y del otro
igual de color y de olor
igual a mi yo de ayer, de hoy y de mañana,
ese alguien escribió una carta de navidad.
3 comentarios:
qué cuento terrorífico, me corrió un abriza helada por la espalda. me imaginé al protagonista de alma vieja, cansado por repetir los mismo todos los días de su vida...
de terror
ojo con lo que piden estas perversas navidades
Esta noche postearé chistes...
—¿Qué le dijo un perro arrepentido a otro?
—Perroname.
Ja JA JA
Queremos chistes!!!!
Queremos chistes!!!!
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