Comenzaron como costumbre de los artesanos que en el invierno encendían al anochecer candiles similares a un largo candelabro con varios brazos. Pero al llegar el buen tiempo los quemaban y aprovechaban el fuego para limpiar sus carpinterías sacando todo a la calle y prendiéndole fuego. Luego se unieron los vecinos para deshacerse de muebles y cosas que ya no les servían en la casa.
Posteriormente se fueron haciendo los monumentos que hoy conocemos, con muñecos que eran expuestos a la vergüenza pública (ninots) alusivos a algún suceso, conducta o personaje censurable.
A mediados del siglo XIX, dos temas ocuparon preferentemente a los falleros: la falla erótica y la crítica social.
Se celebra durante la semana del 19 de marzo en honor a San José, Patrono de los carpinteros.
Modestamente
MCPRdeD
4 comentarios:
a mi cada tanto me tienta agarrar un monton de cosas que andan dando vuelta por mi vida y prenderles fuego en vez de andar limpiandolas y sacundiendoles la tierra cada dos por tres....
mmm... no hay que quemar las cosas. eso deja el corazón ceniciento.
Ay, niña, no queda nada
de todo lo que soñamos,
nuestro amor son estas llamas
que están quemando mis manos
son como un ala de luto
volando, papel quemado,
las cartas donde lloraba este pecho enamorado
flor del olvido,
cartas de amor,
el que las quema no sabe
que enluta suc orazón
yo no sé por qué la pena
por tus ojos se va lejos
y no sé por qué mis ojos
se van dolidos con ellos
cartas de amor que se queman
-flores negras en el viento-
le dejan al que ha querido
el corazón ceniciento.
del Cuchi Leguizamón
Este poema me hace recordar un día malo de esos que solía tener, pero muy malo en que quemé todas la cartas tan hermosas que nos habiamos mandado durante el noviazgo y las que guardaba como relleno de un almohadón color maiz....Yo creo que aunque no hubiera habido días malos, tarde o temprano las hubiera quemado igual.
si no las hubieras quemado, hubieran dejado de significar igual.
lástima que no lo quemaste a él también ¡qué buen muñeco de falla!
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