Pronto se obró un cambio espiritual en él. Cuando un Viernes Santo se encontraba cazando, al perseguir a un hermoso venado, éste se volvió y dejó ver un crucifijo entre la cornamenta, resaltado por luminosos rayos, según relata la pía leyenda. Seguidamente, oyó que decía: "Huberto, si no vuelves al Señor y llevas una vida santa, irás al infierno". Al oirlo, Huberto bajó del caballo, se postró y dijo: "Señor, ¿que quieres que haga?. La respuesta fue: "Ve y busca a Lamberto, que te dirá lo que tienes que hacer"
(la historia continúa haciendo clik en la imagen...)
La Visión de San Huberto por Jan Brueghel el Viejo con Rubens
1 comentario:
qué le habrán ordenado finalmente al viejo Huberto...? se habrá sentido arrepentido por sus desaires al señor..? o agradecido por la deferencia de haber visto su rostro...?
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