
He tenido la gran fortuna de ver la cara de una niña con la hermosa expresión de felicidad que le produjo la certeza de que ESA NOCHE, llegaría el ratoncito Perez y se llevaría "un trozo de queso" que había debajo de su almohada, porque el dientito se le perdió entre los asientos del coche.
No hay precio que pague ese momento. Lo juro.
Te adoro ratón Perez....
1 comentario:
qué linda! ¿cómo que se le perdió? qué niña!!
Bueno, pero menos mal que el ratón ese es comprensivo y le gusta el queso que tambiéntiene calcio como los dientes.
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