Sí, sí, no leyeron mal. Titulé: “una historia de lu-mo-res”. Puede parecerles extraño e incomprensible. Pero “avanti la letra” (que sigan leyendo) que se irá aclarando.
Primero me presento: soy el narrador de las naves. Hace tiempo que me conocen así por mares e islas que he visitado, contando alguna que otra historia. Lo de naves es porque suelo usar unos sombreros muy extraños (para la gente que me apodó, para mí son muy prácticos). La cosa es así, son pequeños en la copa (mi cabeza es pequeña) y de coronas muy grandes (como sombreros mejicanos o como naves). Se preguntarán o bien ¿qué tiene eso de raro? o ¿por qué usa sombreros tan raros? Para quienes preguntaron lo primero, les digo que yo pienso exactamente lo mismo ¿qué tiene eso de raro? Pero para aquellas perspicaces y suspicaces, en fin, para las de la segunda pregunta les cuento lo que les respondo yo a los miles de oyentes que en vez de preguntar por mis historias, me han interrogado por las dimensiones de mis intrigantes sombreros.
-me gusta que los sombreros hagan sombra (esa es su función) no sólo a mi cara, si no que a mis pies.
Aquí es cuando yo comprendo a mis curiosos espectadores: mis pies son casi tan largos como lo que va de mi codo a la punta de mis dedos. Pero son unos pies muy bellos, por eso los cuido del fuerte sol que los maltrata. Así que, imagínense el tamaño de mis sombreros. Y digo "mis" porque tengo muchos y de diversos diseños (aunque los que me dieron nombre son los clásicos sombreros que les describí). A veces uso cofias, otras tricornios, turbantes muy grandes, caperuzas de miles de colores y estampados, boinas viejas (de mi abuela), gorras modernas, tiaras exóticas, bonetes de fiesta, hongos con lunares y galeras con y sin conejos.
En fin, ya debiera estar pasando a los lumores y a una de mis historias, pero me pareció prudente (para evitar interrupciones) contar antes mi nombre y su por qué. Así la próxima, cuando les narre sobre los lumores, me escuchen y lean sin interrumpir por el asombro que les causará alguno de mis sombreros en uso.
5 comentarios:
Pero, qué buena idea: sombreros para cubrir los pies! Ya de por si, hay sombreros bellísimos. Y no se necesitan razones para usarlos. Pero esto les agrega una utilidad, que puede saciar a los insaciables preguntones de siempre.
me intrigan mucho mucho mucho los lumores
por qué está in english el blog? fue linux? no entiendo, ahora en mi pc leo "said" en vez de "dijo".
linux es el entorno de la máquina, no de una página.
qué se yo por qué dijo "said", estará haciendose el gracioso o habrá empezado clases de inglés...
en el mio no aparece en ingles,quien es el que hace todos esos comentarios en english?
ya aparece en español, era mi pc. pero como el blog lo inventaste vos... por eso supuse que tu configuración de pc podría alterarlo... genética cibernética
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