Dijo mi madre que cuando
me lleve la vida a la ruta del pan
y ella falte a cuidarme y no esté su consejo
ni esa luz que la sangre sabe dar,
habrá un ser a mi espalda con mi forma y con alas
y que ángel se llama, y es mi bien.
Dijo también que aquel ángel
invisible a todos y también a mí
el que en aires de sombra con un viento en el alma
me daría en su savia, la verdad
y así fue que segura eché rumbo a la vida
con la fuerza del ángel en mi andar.
Después, con el tiempo me fui
por soles que van a la ansiedad
pero el ángel no estaba lo perdí por la infancia
de la escuela a la casa, tiempo ayer,
soledad del intento de gritar con los sueños
la verdad que en el hombre no se dio
Cuando mi luna en su viaje
me rompe las noches en un ángel de alcohol,
me desangro en las mesas y la luz de un amigo
es el ángel que guarda mi dolor
y la calle me junta con un ángel distinto,
con un hombre cualquiera como yo
Duele saber que la cosa
que quise de niño era piel de ilusión
y que el ángel camina con los pies del cansancio
que nos trepa la vida por luchar
y se muere el relato de la madre que un día
nos dio un ángel de guía, con su amor
(Díaz - Petrocelli)
2 comentarios:
Qué lástima que no la puedo escuchar, pero la letra me parece preciosa. Tiene la melancolía del tango no?
PD. ya me compraré los parlantes...
sí, y una armónica preciosa!
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